Stress laboral. El enemigo de las empresas
El stress laboral es un mal que afecta seriamente a muchas organizaciones en la actualidad. Lo padecen sus integrantes, pero sus consecuencias suelen impactar directamente sobre los resultados económicos de una compañía.
El principal problema es que no siempre se identifica a este mal con claridad, a menudo se lo confunde con otros malestares y, por lo tanto, se demora en encontrar la solución.
En la actualidad, los sistemas laborales y sus instituciones se han deshumanizado, perdiendo de vista el objetivo de su razón de ser: el hombre y su bienestar.
La Organización Mundial de la Salud mencionó que la enfermedad del milenio, privilegiada y más expandida, iba a ser la depresión, algo que está muy relacionado con el stress.
¿Qué es el stress?
Originalmente fue llamado Síndrome General de Adaptación, pero desde hace aproximadamente cincuenta años la denominación stress define el impacto que un exceso de estímulo interno o externo produce en la persona integralmente, al que responde la totalidad del organismo. Se trata de una situación que el aparato psíquico no puede absorber, que se registra como malestar y pone en acción una respuesta defensiva para intentar adaptarse, pero no lo logra. Y es entonces cuando aparecen los síntomas.
Un paso previo al stress es el Síndrome de Fatiga Crónica, que puede ser provocado por diversos factores. Una de esas causas puede ser un inadecuado manejo del tiempo. Tomar al tiempo como aliado y ordenador, sería una forma de evitar el stress, mientras que tomarlo como tirano y exigente es una forma de provocarlo. Otro elemento que contribuye al desarrollo de este malestar es la tecnología y su utilización como recurso aliado o como recurso enloquecedor.
Un factor que lamentablemente hoy en día está muy de moda es la inestabilidad laboral, a veces ocasionada por la reingeniería que encaran muchas empresas, que abarca desde la reubicación de personas en diferentes sectores o países hasta los movimientos laborales en grandes traslados.
¿Cómo reconoce una persona si está estresada o, al menos, si tiene síntomas de los que llaman Síndrome de Fatiga Crónica? El SFC se manifiesta con distintos síntomas que, agrupados de diferentes maneras, brindan la posibilidad de detectarlo: escalofríos, estremecimientos, fiebre, anginas, estados de disfonía, ganglios inflamados, dolor o debilidad muscular, fatiga extrema, jaquecas, dolores articulares, síntomas psicofísicos (pérdida de memoria, confusión perturbaciones visuales), trastornos del sueño o adicciones.
La única forma de evitar el stress es a través de la prevención.
Próximamente realizaremos una charla en la cual todos podrán informarse sobre las mejores alternativas para la prevención del stress laboral.



